Parece que el 2011 está empezando mucho mejor de lo que esperaba.
Para todos los que me conocen, saben que tanto el 2009 como el año pasado fueron tiempos muy difíciles para mi, en varios aspectos. Tengo la impresión de que esos tiempos poco a poco se van viendo cada vez más distantes y sin embargo, los tengo muy presentes porque ustedes que me conocen, saben que creo que los momentos difíciles son los que más forjan tu carácter y que son esos, los que son capaces de hacerte ver de qué está uno realmente hecho.
Sabía que este año iba a ser mejor que los últimos, lo que no me imaginaba era que iba a empezar recibiendo bendiciones desde tan temprano en el año y que iba a lograr sentirme así de bien desde incluso el primer mes del año.
Es bien curioso, me parece que cuando uno menos lo espera, la vida tiende a enviarte regalitos y bendiciones. Será que no hay que esperar algo para que te llegue y que además lo podás disfrutar como se debe?
Ya casi termina un fin de semana como tenía algún tiempo de no disfrutar. Compartí con gente de calidad, especial, amigos de toda la vida que tenía tiempo de no ver, comí delicioso, el clima estuvo insuperable, me reí mucho; en fin... un fin de semana genial.
Este año va viento en popa, me siento super cómodo en todo lo que soy y en todo lo que no soy. Hace un par de días hablaba con alguien acerca de la importancia de sentirse cómodo en tus propios zapatos, de tener la certeza de quién sos, de tu valor, de tus virtudes y al mismo tiempo de tus debilidades, defectos y limitaciones. Me gusta esta sensación, que desde ya hace buen tiempo tenía (con baches temporales de estupidez e inseguridad que creo todos pasamos de vez en cuando) pero que conforme pasa el tiempo se van haciendo un poquito más fuertes y se arraigan mejor.
Estoy seguro que este año será muy bueno. Si por la víspera se saca el día de antemano me siento tremendamente agradecido.

No hay comentarios:
Publicar un comentario